martes, 29 de julio de 2014

De dulce y de agraz


En esta ocasión me quiero ir un poco en la filosófica/existencial, y voy a hablar de la vida misma; qué tema, no? La vida de cada uno de nosotros, como dice el título, tiene de dulce y de agraz. Algunos dicen "de dulce y de grasa" jakjajja... Pero no, es agraz la palabra. No tenía idea lo que significaba, así que la busqué y me aparecieron definiciones como estas:

- Dicho de la uva y de otros frutos: sin madurar.
- Desagradable, molesto.
- Amargura, sinsabor, disgusto.

Todas estas definiciones de agraz van un poco en la misma línea, aludiendo a algo malo, amargo, etc. Y lo dulce, sabemos instintivamente que se asocia a cosas ricas, buenas, inclusive saludables (un diabético estaría en desacuerdo con esta afirmación, pero bueno...). Lo que quiere decir este refrán, es que la vida esta hecha de contrastes, de momentos positivos y negativos. Y por la experiencia sabemos que es así, verdad? Creo que todos tenemos experiencias que recordamos con cariño, placer, alegría, así como otras que son más bien para el olvido, por lo desagradables que fueron (o siguen siendo?). Lo ideal es ir superando estos episodios y centrarse en el presente. No obstante, hay muchos quienes se quedan "pegados" en los hechos, con culpas, resentimientos, vergüenza o rencor. Esto se asocia a una estructura de personalidad neurótica, la cual utiliza como mecanismo de defensa principal, la represión. Es decir, los neuróticos reprimen episodios negativos, se los guardan y no los superan. Así, muchas veces viven masticando estas malas experiencias constantemente, lo cual afecta a su estado de ánimo y otros factores en su día a día. No quiero mantenerme al margen de esto, creo que también tengo algo de neurótico, al menos algo... Y es complejo, puesto que, a veces aunque queramos superar episodios desde lo mental, nuestras emociones no nos dejan. A los adolescentes les complica mucho esta situación; se ahogan en un vaso de agua. Recuerdo mi adolescencia, donde hacía una tragedia de cosas pequeñas. También lo he visto en otros jóvenes hoy en día. Afortunadamente, la madurez nos aporta (no siempre) más paciencia y serenidad ante los hechos y la adversidad, y mayor tolerancia a la frustración. Como la madurez de la uva, que la hace más dulce. O la del vino, que lo hace más sabroso.

Aunque hayamos tenido experiencias difíciles, hay que hacer el esfuerzo de superar estos episodios, y desarrollar nuestra resiliencia. Este término está bastante manoseado, sin embargo es un concepto muy bello. Habla de aquellas personas que a pesar de la adversidad, salen adelante, y fortalecidas. Son personas admirables.

Hablemos ahora de lo dulce. Voy a introducir con una experiencia de hoy. Debía presentar una actividad de práctica ante los profesores de psicología organizacional de la universidad. La cosa es que llegué muy temprano a la u, citado por el profe, quien ha sido de gran ayuda para mi aprendizaje. Me asesoró bastante sobre cómo tenía que presentar, así que fue algo positivo. Esta tarde, presenté mi actividad, y adivinen que? Todo bien! De cierta manera me felicitaron, y criticas no hubo por ningún lado. Para mí fue un momento bastante positivo, ya que además creo que lo hice bien, me expresé con claridad y supe responder todas las preguntas. Bueno, este para mí fue un momento dulce. 

La vida se compone de cosas buenas y cosas malas. Creo que una actitud ante la vida que nos trae beneficios y bienestar, es destacar lo positivo por sobre lo negativo. Hace unos días hablé con mi abuela por videoconferencia, y me decía eso: "Hay que ser positivo, ver las cosas buenas de la vida". La quiero mucho y ha sido una persona importante en mi vida, me ha entregado un sinfín de aprendizajes y mucho cariño. Ella siempre destaca lo positivo y goza la vida. 

Amigos, debemos intentar plantarnos de manera optimista ante la vida. La energía positiva atrae más luz, y la negativa la aleja. O sea, que prefieres: ponerte un sol en la cabeza, o un nubarrón?? Veamos el vaso medio lleno, como se suele decir. Alejémonos de los estímulos depresores, ej: la tele (revisa aquí: http://psicodeliza.blogspot.com/2014/07/la-tele-nos-tiene-cagados.html). Querámonos, y cuidemos nuestra salud mental. Namasté.


























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